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Volver a entrenar después de una lesión

El alta médica marca el final del tratamiento, no el final del proceso. Entre el alta y volver a entrenar sin miedo hay una etapa de readaptación que suele saltearse, y ahí es donde reaparecen las molestias.

Primera etapa: recuperar rango y control

Antes de cargar hay que recuperar rango de movimiento y control motor en ese rango. Se trabaja con cargas bajas, tempos lentos y mucha atención a la calidad del movimiento, no al número de repeticiones.

Segunda etapa: tolerancia a la carga

Cuando el rango está y no hay dolor durante ni después, se empieza a subir carga de forma progresiva y medida. La clave es la progresión gradual: pequeños incrementos semanales sostenidos superan a cualquier salto brusco.

Tercera etapa: volver al gesto real

Recién en esta etapa se reintroducen velocidad, cambios de dirección y el gesto específico de tu deporte o de tu vida diaria. Volver antes a la intensidad previa es el motivo más común de recaída.

Señales de que vas bien

El dolor no aumenta durante la sesión, no aparece al día siguiente y la carga tolerada sube semana a semana. Si alguna de las tres falla, se retrocede un escalón y se sostiene ahí unos días más.

  • Trabajo coordinado con el kinesiólogo o el médico tratante.
  • Registro de cargas para ver progresión objetiva.
  • Progresiones que respetan la etapa, no el calendario.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo puedo volver a entrenar después de una lesión?

Cuando tenés el alta del profesional tratante. A partir de ahí empieza la readaptación, con cargas progresivas y controladas.

¿Un entrenador reemplaza al kinesiólogo?

No. El trabajo es complementario: el kinesiólogo resuelve la lesión y el entrenador construye la capacidad para que no vuelva.

¿Cuánto dura la readaptación?

Depende de la lesión y del tiempo de inactividad, pero suele llevar entre cuatro y doce semanas de trabajo progresivo.

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